sábado, 02 de febreiro de 2019

02/02/2019: Celebración do Día dos Humedais

 

02/02 - Día Internacional de los Humedales
 
El 2/2 se celebra a nivel mundial el Día de los Humedales con el lema: Los humedales: la clave para hacer frente al cambio climático
 
Desde el año 1977, cada 2 de febrero se celebra el día de los humedales, en conmemoración de la firma, en la ciudad de Ramsar (Irán), en el año 1971, del Convenio Internacional sobre los Humedales, el también conocido como Convenio Ramsar. Cada año, la Secretaria del Convenio de Ramsar, establece un lema para la celebración del “Dia de los Humedales”. De este modo, en este año, el lema elegido hace referencia a la importancia de los humedales en relación con el Cambio Climático Global: “Los humedales: la clave para hace frente al cambio climático”.
 
La secretaria del Convenio de Ramsar, nos recuerda en este día que la temperatura del planeta está aumentando, los océanos se están calentando, la nieve y el hielo se están derritiendo, y el nivel del mar está subiendo más rápido que en cualquier siglo anterior. Ello se debe al aumento de las cantidades de dióxido de carbono (CO2), metano y otros gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera debido a la actividad humana. El nivel de CO2 en nuestra atmósfera ha aumentado en un 40% desde la época preindustrial. Para limitar los efectos del cambio climático, la comunidad mundial, a través del Acuerdo de París, está tratando de estabilizar y reducir las emisiones de GEI, y limitar el aumento de la temperatura media mundial en este siglo a menos de 2°C.
 
 
 
1.- Los humedales son un elemento clave para hacer frente al cambio climático
 
A.- Los humedales son una solución natural
 
La frecuencia de los desastres en todo el mundo se ha más que duplicado en sólo 35 años, y el 90% de dichos desastres están relacionados con el agua. Se pronostica que los fenómenos meteorológicos extremos se intensificarán aún más en el futuro. Los humedales desempeñan un papel importante en la estabilización de las emisiones de GEI y en la reducción de los efectos del cambio climático.
 
B.- Los humedales protegen las costas del cambio climático extremo
 

Los humedales costeros como las marismas y los arrecifes de coral actúan como amortiguadores. Estos reducen la intensidad de las olas, las mareas de tempestad y los tsunamis, protegiendo de las inundaciones, los daños materiales y la pérdida de vidas al 60% de la humanidad que vive y trabaja a lo largo de las costas.
 
C.- Los humedales amortiguan los efectos erosivos de las inundaciones y alivian las sequías

 
Los humedales continentales, como las llanuras de inundación, los ríos, los lagos y los pantanos, funcionan como esponjas, absorbiendo y almacenando el exceso de lluvia y reduciendo las inundaciones. Durante las estaciones secas en climas áridos, los humedales liberan el agua almacenada, retrasando la aparición de sequías y reduciendo al mínimo la escasez de agua.

D.- Los humedales absorben y almacenan carbono de forma natural
 
Las turberas, los brezales húmedos, los bosques de inundación, así como las marismas almacenan grandes cantidades de carbono. Las turberas cubren alrededor del 3% de la tierra de nuestro planeta y almacenan aproximadamente el 30% de todo el carbono terrestre, el doble de la cantidad que todos los bosques y plantaciones forestales del mundo juntos. Los humedales son los sumideros de carbono más eficaces de la Tierra.

2- No debemos alterar o desecar nuestros humedales.
 
Cuando son alterados o destruidos por actividades forestales, agrícolas o por la construcción de distintas infraestructuras (parques eólicos, carreteras, etc), pasan de ser un sumidero de carbono a una fuente de carbono, liberando a la atmósfera siglos de carbono almacenado. Las emisiones de CO2 de las turberas drenadas y quemadas equivalen al 10% de todas las emisiones anuales de combustibles fósiles. Las estrategias para responder al cambio climático deben incluir el uso racional de los humedales. Ya hemos perdido el 35% de ellos desde 1970. Los individuos, las comunidades y los gobiernos deben trabajar juntos para proteger estos increíbles ecosistemas, que nos ayudan a prepararnos ante los efectos del cambio climático, a enfrentarlos y a contrarrestarlos de ellos.
 

Brañas do Deo. A Coruña

3.- La situación de los humedales en Galicia
 
Galicia es el territorio del SW de Europa que más humedales posee, pero también es el territorio donde más número y más superficie de humedales se pierde o se altera. De los más de 1.100 humedales inventariados en Galicia, no todos ellos están integrados en un área protegida. Humedales relevantes a nivel internacional como la Laguna de Sobrado dos Monxes o el complejo de Lagunas de Caque, o la mítica Lagoa de Fonmiña, carecen de una protección legal como espacio protegido. Lo mismo ocurre con otros humedales menos conocidos, pero que tienen un papel relevante para la conservación de la biodiversidad del territorio gallego y para la mitigación de los efectos del Cambio Climático Antropogénico, como es el caso de las turberas y brezales húmedos de la Sierra del Xistral,
 
Solo cinco humedales gallegos forman parte de la Lista de Humedales de Importancia Internacional: Complexo intermareal Umia - O Grove; A Lanzada, punta Carreirón y lagoa Bodeira; Rías de Ortigueira e Ladrido; Complexo das praias, lagoa y duna de Corrubedo; Lagoa e areal de Valdoviño; e la Ría do Eo. El número resulta muy bajo, si lo comparamos con otras Comunidades Autónomas que con menor número de humedales, y con humedales de menor importancia internacional, han decidido incluir en la lista de Ramsar a numerosos humedales de sus respectivos territorios. La mayor parte de los humedales protegidos en Galicia, lo están gracias a formar parte de la Red Natura 2000, en cuyas disposiciones se consideran a los humedales como elementos claves para asegurar la protección de la biodiversidad del territorio de la Unión Europea.
 
El estado de conservación de los humedales protegido dista mucho de poder considerarlo como favorable. En los humedales Ramsar las presiones y alteraciones nos alejan de la consideración de un estado de conservación favorable. Así el humedal Ramsar de la Lagoa da Frouxeira ha perdido desde hace años su estado de conservación favorable al someterse a fuertes alteraciones su funcionamiento hidrobiológico. El humedal Ramsar de Corrubedo muestra en los últimos años una fuerte expansión de especies exóticas invasoras, que en menor medida también se aprecian en A Frouxeira, Ortigueira-Ladrido, Ons-Grove y en el humedal de la Ría do Eo. A estos problemas se une una gestión del uso público muy deficiente y la falta de un adecuado servicio de vigilancia que evite y denuncia los frecuentes incumplimientos de las normativas que afectan a estos humedales.

La situación de los humedales Ramsar es muy similar a la del resto de los humedales protegidos de Galicia, como se evidencia en la Sierra del Xistral, donde años tras años constatamos la pérdida de superficie de turberas y brezales húmedos, así como la alteración significativa de estos por acción de un excesivo pastoreo, desbroces mecánicos, apertura de viales, expansión de especies exóticas invasoras, etc.